La Visión indígena de la Conquista

La narrativa de la conquista de Guatemala, o la invasión como muchos indígenas prefieren llamarla, ha sido moldeada por la perspectiva española. Es el que se enseña a la mayoría de los niños en la escuela. La visión indígena permanece sin contar, principalmente porque los documentos producidos por Maya son vistos como impenetrables, pero sobre todo porque no se consideran fuentes válidas. La visión indígena de la conquista tiene como objetivo recuperar esa voz olvidada.

El libro ofrece varias contribuciones nuevas. Describe la situación política en vísperas de la invasión española, en particular en la zona de Quetzaltenango donde tuvieron lugar los principales enfrentamientos. Muestra que, contrariamente a las creencias convencionales, los señores mayas de esta zona se mantuvieron al día sobre el progreso español. Al ser parte de la red comercial mesoamericana, Quetzaltenango era un mercado importante para las exclusivas plumas de quetzal, de ahí su nombre, los comerciantes locales se utilizaban para ir y venir al centro de México. Aquí es donde se enteraron por primera vez de la llegada de estos nuevos extraños. Por el contrario, los comerciantes mexicanos, familiarizados con la ruta, sirvieron como guías para el ejército hispano-mexicano. El libro también repasa la leyenda de Tecum Umam, el héroe nacional de Guatemala. Según las fuentes, hay pocas dudas de que era una persona histórica, pero que su nombre propio era solo Tecum, probablemente un título para el nima rajpop achij 'capitán principal del Ajpop', o Señor de la alfombra. Era un cargo que generalmente ocupaba el hijo o nieto del gobernante Ajpop.

Parte del libro está dedicado a un nuevo descubrimiento asombroso realizado por la antropóloga holandesa Florine Asselbergs. Como se sabe, el ejército español llegó reforzado con miles de tropas mexicanas. Estos auxiliares, en su mayoría del centro de México, también dejaron sus registros, especialmente en formas pictográficas, pintados sobre grandes piezas de tela o lienzos, como el Lienzo de Quauhquechollan . Cuando Asselbergs estudió los lienzos del pueblo mexicano prehispánico Quauhquechollan, descubrió que este pictórico del que siempre se pensó que representaba batallas locales, en realidad parecía retratar la conquista de Guatemala. Sabía que las tropas de Quauhquechollan habían acompañado al hermano del conquistador Pedro de Alvarado, Jorge. Asselbergs me invitó a ver este Lienzo de Quauhquechollan y juntos pasamos muchas horas descifrando sus imágenes y topónimos. De hecho, representó la invasión de Guatemala, mostrada en una serie de campañas militares pintadas en un orden geográfico y temporal. De ahí que este trozo de tela, de 2,35x3,25 m, resultó ser el primer mapa de Guatemala.